miércoles, 27 de abril de 2016

jueves, 21 de abril de 2016

Milagro Eucarístico en Polonia aprobado por Obispo

Sí, a veces una supuesta “hostia sangrante” no demuestra ser más que moho rojo del pan, después de ser debidamente examinada.

Pero hay veces en las que al poner una “hostia sangrante” bajo el microscopio y tras someterla a diferentes pruebas, se descubre que es tejido cardiaco humano.

En 2013, en Polonia, se demostró que una hostia sangrante era precisamente eso, según anunciaba ayer 17 de abril el obispo Zbigniew Kiernikowski, de la diócesis de Legnica:

“El 25 de diciembre de 2013, durante la distribución de la Sagrada Comunión, una hostia consagrada cayó al suelo y luego fue recogida y depositada en un recipiente lleno de agua (vasculum). Poco después, aparecieron manchas de color rojo. El antiguo obispo de Legnica, Stefan Cichy, estableció una comisión para observar el fenómeno. En febrero de 2014, se separó un pequeño fragmento rojo de la hostia y fue depositado en un corporal. La Comisión ordenó la extracción de muestras para conducir análisis rigurosos por institutos de investigación relevantes.

En el anuncio final del Departamento de Medicina Forense, se lee lo siguiente:

En la imagen histopatológica, se ha descubierto que los fragmentos de tejido contienen partes fragmentadas de músculo estriado transversal. (…) El conjunto (…) se asemeja en gran medida al músculo cardiaco con las alteraciones que aparecen frecuentemente durante la agonía. Los estudios genéticos indican el origen humano del tejido.

En enero de este año presenté la cuestión al completo a la Congregación para la Doctrina de la Fe en el Vaticano. Hoy, según recomendaciones de la Santa Sede, ordené al vicario parroquial Andrzej Ziombro que preparara un lugar adecuado para la exposición de la reliquia, de forma que los fieles pudieran manifestar su adoración de forma apropiada”.

Un maravilloso regalo para Polonia y para los muchos peregrinos que se dirigirán a este país, ya sea por la Jornada Mundial de la Juventud o por iniciativa personal, en este Año de la Misericordia.

Greg Kandra
aleteia.org

SEGUIR LEYENDO [+]

miércoles, 20 de abril de 2016

Catequeseis del Papa: La sinceridad de nuestro arrepentimiento suscita en Dios su perdón incondicional


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy queremos detenernos en un aspecto de la misericordia bien representado en el pasaje del Evangelio de Lucas que hemos escuchado. Se trata de un hecho sucedido a Jesús mientras era huésped de un fariseo de nombre Simón. Ellos habían querido invitar a Jesús a su casa porque había escuchado hablar bien de Él como un gran profeta. Y mientras estaban sentados almorzando, entra una mujer conocida por todos en la ciudad como una pecadora. Ésta, sin decir una palabra, se pone a los pies de Jesús y rompe en llanto; sus lágrimas lavan los pies de Jesús y ella los seca con sus cabellos, luego los besa y los unge con un aceite perfumado que ha traído consigo.

Resalta la confrontación entre las dos figuras: aquella de Simón, el celoso servidor de la ley, y aquella de la anónima mujer pecadora. Mientras el primero juzga a los demás por las apariencias, la segunda con sus gestos expresa con sinceridad su corazón. Simón, no obstante habiendo invitado a Jesús, no quiere comprometerse ni involucrar su vida con el Maestro; la mujer, al contrario, se abandona plenamente a Él con amor y con veneración.

El fariseo no concibe que Jesús se deja “contaminar” – entre comillas ¡Eh! – por los pecadores. Así pensaban ellos, ¡eh! Él piensa que si fuera realmente un profeta debería reconocerlos y tenerlos lejos para no ser contaminado, como si fueran leprosos. Esta actitud es típica de un cierto modo de entender la religión, y está motivada por el hecho que Dios y el pecado se oponen radicalmente. Pero la Palabra de Dios enseña a distinguir entre el pecado y el pecador: con el pecado no es necesario hacer compromisos, mientras los pecadores – es decir, ¡todos nosotros! – somos como enfermos, que necesitan ser curados, y para curarse es necesario que el médico los vea, los visite, los toque. ¡Y naturalmente el enfermo, para ser sanado, debe reconocer tener necesidad del médico!

Entre el fariseo y la mujer pecadora, Jesús se pone de parte de ésta última. Libre de prejuicios que impiden a la misericordia expresarse, el Maestro la deja hacer. Él, el Santo de Dios, se deja tocar por ella sin temer ser contaminado. Jesús es libre, libre porque es cercano a Dios que es Padre misericordioso. Y esta cercanía a Dios, Padre misericordioso, da a Jesús la libertad. Al contrario, entrando en relación con la pecadora, Jesús pone fin a aquella condición de aislamiento al cual el juicio despiadado del fariseo y de sus conciudadanos – los cuales la explotaban, ¡eh! – la condenaban: «Tus pecados te son perdonados» (v. 48). La mujer ahora puede “ir en paz”. El Señor ha visto la sinceridad de su fe y de su conversión; por eso delante a todos proclama: «Tu fe te ha salvado, vete en paz» (v. 50). De una parte aquella hipocresía del doctor de la ley, de otra parte la sinceridad, la humildad y la fe de la mujer. Todos nosotros somos pecadores, pero tantas veces caemos en la tentación de la hipocresía, de creernos mejores de los demás. “Pero mira tú pecado…”. Todos nosotros miramos nuestro pecado, nuestras caídas, nuestras equivocaciones y miramos al Señor. Esta es la línea de la salvación: la relación entre “yo” pecador y el Señor. Si yo me considero justo, esta relación de salvación no se da.

A este punto, una sorpresa aún más grande invade a todos los comensales: «¿Quién es este hombre, que llega hasta perdonar los pecados?» (v. 49). Jesús no da una respuesta explicita, sino la conversión de la pecadora está ante los ojos de todos y demuestra que en Él resplandece la potencia de la misericordia de Dios, capaz de transformar los corazones.

La mujer pecadora nos enseña la relación entre fe, amor y reconocimiento. Le han sido perdonados “muchos pecados” y por esto ama mucho; «Pero aquel a quien se le perdona poco, demuestra poco amor» (v. 47). Incluso el mismo Simón debe admitir que ama más aquel a quien se le perdona más. Dios ha puesto a todos en el mismo misterio de misericordia; y de este amor, que siempre nos precede, todos nosotros aprendemos a amar. Como recuerda San Pablo: «En Cristo, hemos sido redimidos por su sangre y hemos recibido el perdón de los pecados, según la riqueza de su gracia, que Dios derramó sobre nosotros, dándonos toda sabiduría y entendimiento» (Ef 1,7-8). En este texto, el término “gracia” es prácticamente sinónimo de misericordia, y es llamado “abundante”, es decir, más allá de nuestra expectativa, porque actúa el proyecto salvífico de Dios para cada uno de nosotros.

Queridos hermanos, ¡seamos gratificados por el don de la fe, agradezcamos al Señor por su amor tan grande y no merecido! Dejemos que el amor de Cristo se derrame en nosotros: de este amor el discípulo se nutre y en él se funda; de este amor cada uno de nosotros puede nutrirse y alimentarse. Así, en el amor agradecido que derramamos sobre nuestros hermanos, en nuestras casas, en la familia, en la sociedad se comunica a todos la misericordia del Señor. Gracias.

Traducción del italiano: Renato Martinez
radiovaticana.va

SEGUIR LEYENDO [+]

martes, 19 de abril de 2016

6 extrañas historias bíblicas que no te contaron en Catequesis


Puede que no tus catequistas no te hayan enseñado esto, pero están allí en la Biblia.

Seguramente has escuchado la historia de Adán y Eva, Noé y el arca, y por supuesto Jesús. Pero la Biblia es un libro muy grande, y allí hay muchas historias poco conocidas. También hay peces mágicos, gigantes y un profeta al que no lo convencía la idea de ser calvo.

Pero no olvidemos que la Biblia ha sido inspirada por Dios, quien es todopoderoso, así que no debería extrañarnos el hecho de que muchas de las historias allí contadas sean tan sorprendentes..

Aquí están 6 de las historias más raras que encontrarás en la Biblia:

1) ¿Híbridos entre gigantes y ángeles?

En el libro del Génesis encontramos este curioso pasaje:

Cuando la humanidad comenzó a multiplicarse sobre la haz de la tierra y les nacieron hijas, vieron los hijos de Dios que las hijas de los hombres les venían bien, y tomaron por mujeres a las que preferían de entre todas ellas. Entonces dijo Yahveh: «No permanecerá para siempre mi espíritu en el hombre, porque no es más que carne; que sus días sean 120 años.» Los Nefilim existían en la tierra por aquel entonces (y también después), cuando los hijos de Dios se unían a las hijas de los hombres y ellas les daban hijos: estos fueron los héroes de la antigüedad, hombres famosos. (Génesis 6, 1-4)

Si te preguntas qué está pasando aquí, bienvenido al club. ¿Quienes son los “hijos de Dios” y que son las “hijas de los hombres”? ¿Qué son los Neflim? En griego esa palabra significa Gigantes, pero ¿quiénes son? ¿Son los hijos de los “hijos de Dios” y las “hijas de los hombres” o algo más?

2) El dinero no crece en los árboles, pero puede ser encontrado en la boca de los peces

Si alguien te dice que Dios no tiene sentido del humor, solo debes mostrarle este pasaje.

Varios dirigentes y funcionarios siempre estaban tratando de poner a Jesús en aprietos. Cuando algunos cobradores de impuestos intentaron ver si Jesús y sus discípulos pagaban impuestos, Jesús le dijo a sus discípulos que él estaba exento de pagarlo (por supuesto, Él es Dios), pero para evitar el escándalo, lo haría de todos modos. Es entonces que Jesús le dice a Simón Pedro de dónde obtener el dinero:

Sin embargo, para que no les sirvamos de escándalo, vete al mar, echa el anzuelo, y el primer pez que salga, cógelo, ábrele la boca y encontrarás un estáter. Tómalo y dáselo por mí y por ti. (Mateo 17, 27)

¿Cómo? Jesús podría simplemente chasquear los dedos y hacer aparecer dinero de la nada. Pero creo que a Él le gusta hacer las cosas del modo interesante.

3) Nunca te burles de la calva de un profeta

Aquí una gran historia para intimidar a los jóvenes y sepan mostrar respeto por sus mayores.

De allí [el profeta Eliseo] subió a Betel. Iba subiendo por el camino, cuando unos niños pequeños salieron de la ciudad y se burlaban de él diciendo: «¡Sube, calvo; sube, calvo!» Él se volvió, los vio y los maldijo en nombre de Yahveh. Salieron dos osos del bosque y destrozaron a 42 de ellos. De allí se fue al monte Carmelo, de donde se volvió a Samaría. (2 de Reyes 2, 23-25)

Moraleja: Nunca te burles de un profeta de Dios.

4) Un profeta discute con un burra… y pierde

El profeta Balaam iba montado en su burra cuando de repente el animal salió del camino corriendo hacia el campo. Muy enojado, Balaam golpeó a la burra pero esta solo atinó a arrimar el pie de su amo contra un muro. Luego de que Balaam golpeara a su animal por segunda vez, la burra se echó al suelo con su dueño encima y fue golpeada por tercera vez. La Biblia nos dice lo que sucedió a continuación:

Entonces Yahveh abrió la boca de la burra, que dijo a Balaam: «¿qué te he hecho yo para que me pegues con ésta ya tres veces?» Respondió Balaam a la burra: «Porque te has burlado de mí. Ojalá tuviera una espada en la mano; ahora mismo te mataba.» (Números 22, 28-29)

Aparentemente Balaam estaba demasiado molesto como para darse cuenta de que una burra le estaba hablando.

Respondió la burra a Balaam: «¿No soy yo tu burra, y me has montado desde siempre hasta el día de hoy? ¿Acaso acostumbro a portarme así contigo?» Respondió él: «No.» (Números 22, 30)

¡Sorprendentemente, la burra ganó la discusión!

Entonces abrió Yahveh los ojos de Balaam, que vio al Angel de Yahveh, de pie en el camino, la espada desenvainada en la mano; y se inclinó y postró rostro en tierra. El Angel de Yahveh le dijo; «¿Por qué has pegado a tu burra con ésta ya tres veces? He sido yo el que he salido a cerrarte el paso, porque delante de mí se tuerce el camino. La burra me ha visto y se ha apartado de mí tres veces. Gracias a que se ha desviado, porque si no, para ahora te habría matado y a ella la habría dejado con vida.» (Números 22, 31-33)

Así que si notas que que tu mascota actúa de manera desafiante, considera que te puede estar salvando de ser asesinado por un ángel.

5) ¡Muere, higuera mala!

Algunos dicen que esta es una de las cosas más extrañas que haya hecho Jesús:

Al amanecer, cuando volvía a la ciudad, sintió hambre; y viendo una higuera junto al camino, se acercó a ella, pero no encontró en ella más que hojas. Entonces le dice: «¡Que nunca jamás brote fruto de ti!» Y al momento se secó la higuera. (Mateo 21, 18-19)

Recuerda esta historia la próxima vez que alguien te pregunte “¿qué haría Jesús?”

6) Un enemigo con tal exceso de grasa que el héroe pierde su espada en él

Este es un patrón recurrente en la historia del antiguo Israel: los hijos de Israel están viviendo tan cómodamente que se alejan de Dios, así que Él envía calamidades sobre ellos para obligarlos a volver y levanta a un héroe para salvarlos una vez que se arrepienten.

En este caso Dios ha levantado al héroe Ehud, de quien las Escrituras dicen que era “un hombre zurdo” (Jueces 3, 15), para salvarlos del Rey Eglón, de quien las escrituras dicen que era un “hombre muy gordo” (Jueces 3.17). Ehud le dijo al rey “tengo un mensaje secreto para ti, oh rey” (Jueces 3.19). Así que el rey envía a todo el mundo fuera de su habitación.

Ehúd se le acercó . El rey estaba sentado en su galería fresca particular. Ehúd le dijo: «Tengo una palabra de Dios para tí.» El rey se levantó de su silla. Ehúd alargó su mano izquierda, cogió el puñal de su cadera derecha y se lo hundió en el vientre. Detrás de la hoja entró incluso el mango, y la grasa se cerró sobre la hoja, pues Ehúd no le sacó el puñal del vientre. Luego escapó por la ventana. (Jueces 3, 20-22)

Creo que podemos decir que Ehud nunca recuperó su espada.

churchpop.com

SEGUIR LEYENDO [+]

martes, 12 de abril de 2016

miércoles, 6 de abril de 2016

La Iglesia Católica

El Señor Jesús instituyó su única Iglesia Católica para continuar la redención y reconciliación de los hombres hasta el fin del mundo. Dio a sus Apóstoles sus poderes divinos para predicar el Evangelio, santificar a los hombres y gobernarlos en orden a la salvación eterna.

Por eso la Iglesia Católica es la única verdadera fundada por Jesucristo sobre San Pedro y los Apóstoles; y todos los hombres estamos llamados a ser el Pueblo de Dios guiado por el Papa, que es el sucesor de San Pedro y Vicario de Cristo en la tierra.

La Iglesia Católica es también el Cuerpo Místico de Cristo, porque, como en un cuerpo humano, Cristo es la Cabeza, los bautizados somos los miembros de este cuerpo y el Espíritu Santo es el alma que nos une con su gracia y nos santifica. Por esto la Iglesia es también Templo del Espíritu Santo.

En su aspecto visible la Iglesia está formada por los bautizados que profesan la misma fe en Jesucristo, tienen los mismos sacramentos y mandamientos, y aceptan la autoridad establecida por el Señor, que es el Papa.

Estos fieles, por el Bautismo, se hacen partícipes de la función sacerdotal, profética y real de Cristo.

¿Quién fundó la Iglesia?

La Iglesia fue fundada por nuestro Señor Jesucristo.

¿Cómo empezó Jesús la fundación de la Iglesia?

Jesús empezó la fundación de la Iglesia con la predicación del Reino de Dios, llamando de entre los discípulos que le seguían a los doce Apóstoles, y nombrando a Pedro Jefe de todos ellos.

¿Se puede reconocer hoy a la verdadera Iglesia?

Si, hoy se puede reconocer a la verdadera Iglesia viendo si tiene por Fundador a Jesucristo, si participa de los siete sacramentos, si ama a la Santísima Virgen María y si obedece al Papa. Si le falta algo de esto, no es la verdadera Iglesia.

¿Cuál es la misión de la Iglesia?

La misión de la Iglesia es la misma de nuestro Señor Jesucristo: llevar a cabo el plan de salvación de Dios sobre los hombres.

¿Qué poderes ha dado Jesús a la Iglesia para cumplir esta misión?

Para cumplir esta misión, Jesús ha dado a la Iglesia los poderes de enseñar su doctrina a todas las gentes, santificarlas con su gracia y guiarlas con autoridad.

¿Cuáles son las propiedades y notas que Cristo confirió a su Iglesia?

Las propiedades y notas que Cristo confirió a su Iglesia son cuatro: que es Una, Santa, Católica y Apostólica.

¿Quiénes son los fieles cristianos?

Los fieles cristianos son los que, incorporados a Cristo por el Bautismo, se integran en el Pueblo de Dios y son hechos partícipes a su modo de la función sacerdotal, profética y real de Cristo para desempeñar la misión de la Iglesia en el mundo.

¿Están todos los fieles llamados a la santidad y al apostolado?

Si, todos los fieles están llamados a la santidad y al apostolado, sea cual fuere su condición, por el mismo hecho de haber recibido el Bautismo y la Confirmación.

¿Quién es el Pastor supremo y Cabeza invisible de la Iglesia?

El pastor supremo y Cabeza invisible de la Iglesia es Jesucristo.

¿Quién es el Papa?

El papa es el sucesor de San Pedro, el Vicario de Cristo en la tierra y la Cabeza visible de la Iglesia.

¿Puede el Papa equivocarse en materia de fe y costumbres?

No, el Papa no puede equivocarse cuando define doctrina en materia de fe y costumbres, como maestro supremo de toda la Iglesia, gracias a una especial asistencia del Espíritu Santo.

¿Qué debemos hacer los fieles cuando el Papa y los obispos proponen una enseñanza mediante su magisterio ordinario?

Cuando el Papa y los obispos proponen una enseñanza mediante su magisterio ordinario, los fieles deben adherirse a ella con espíritu de obediencia religiosa.

¿Quiénes son los obispos?

Los Obispos son los sucesores de los Apóstoles, que han recibido la plenitud del sacerdocio y tienen la misión de regir sus diócesis unidos al Papa.

¿Quiénes son los sacerdotes?

Los Sacerdotes o presbíteros son aquellos fieles que, por la ordenación sacerdotal, participan sacramentalmente del Sacerdocio de Cristo, siendo constituidos cooperadores de los obispos para predicar el Evangelio, administrar los sacramentos y llevar a Dios a los fieles que se les encomiendan.

¿Quiénes son los laicos?

Los laicos son aquellos fieles que, por vocación divina, están destinados a buscar el Reino de Dios, tratando y ordenando las cosas temporales según el querer de Dios.

¿Participan los laicos de las funciones de Cristo?

Si, los laicos participan de las funciones de Cristo, que es Sacerdote, Profeta y Rey.

¿Dónde han de buscar la santidad y ejercer el apostolado los laicos?

Los laicos han de buscar la santidad y ejercer el apostolado en medio del mundo, en su misma vida secular ordinaria: en el ejercicio de su trabajo y en la familia.

¿Quién da a los laicos el derecho y el deber de hacer apostolado?

Dios mismo, por el Bautismo y la Confirmación, da a los laicos el derecho y el deber de hacer apostolado y santificar el mundo, tanto individualmente como agrupados en asociaciones.

¿Pueden los laicos ser llamados a colaborar con sus pastores en el servicio eclesial?

Los Laicos pueden ser llamados a colaborar con sus pastores en ministerios muy diversos, según la gracia y el carisma que el Señor quiera concederles, pero teniendo en cuenta que su misión propia en la Iglesia es la transformación del orden temporal como parte de lo que conocemos como "Evangelización de la Cultura".

¿Qué se entiende por vida consagrada?

Por vida consagrada se entiende aquella forma de vida que se caracteriza por la consagración de la propia vida por la profesión de compromisos -usualmente llamados "consejos evangélicos"- de pobreza, castidad y obediencia, en una vida en común estable y célibe reconocida por la Iglesia.

¿Quiénes pertenecen al estado de vida consagrada?

Pertenecen al estado de vida consagrada los religiosos, los miembros de los institutos seculares, y las nuevas sociedades de vida en común, cuya evolución en la vida de la Iglesia se parece a un árbol maravilloso y lleno de ramas, a partir de una semilla puesta por Dios en su Iglesia.

aciprensa.com

SEGUIR LEYENDO [+]

martes, 22 de marzo de 2016

¿Cómo se produjo la tentación de Judas para que se pueda decir que es un diablo? ¿Para qué quería Judas el dinero?

En medio del ambiente de fe y de amor contrasta más la reacción crítica y malhumorada de Judas Iscariote, que murmura abiertamente contra María en su unción a Jesús. Es necesario considerar lo que pasa en el corazón de este hombre para introducirnos más fondo en el drama de la Pasión. Jesús le corrige en público. La situación es tensa. Fue uno de los Doce, conocemos de él más que de muchos de los demás apóstoles. Su vida es un oscuro contraste que revela el mérito de los demás y la Luz del mismo Cristo. Judas tenía una verdadera vocación divina a la que no correspondió. Se cumplen en él las profecías, aunque éstas dejan resquicios para que sea uno u otro el traidor. ¿Cual fue su evolución personal?

Los comienzos debieron ser buenos, al menos en la intención, pero al cabo de un tiempo Jesús hizo una fuerte declaración sobre Judas : "¿No os he elegido yo a los doce? sin embargo uno de vosotros es un diablo. Hablaba de Judas, hijo de Simón Iscariote, pues éste, aún siendo uno de los doce, era el que le iba a entregar"(Jn).

La situación de Judas
Estas palabras revelan la gravedad de la situación de Judas. Jesús habla en momentos de gran tensión, pues después de la multiplicación de los panes, muchos querían hacerle rey. Jesús rechaza el ofrecimiento. "Desde entonces muchos discípulos se echaron atrás y ya no andaban con Él"(Jn). Y Jesús no intenta retenerles con explicaciones de componendas, se dirige a los suyos que estaban claramente impresionados diciéndoles con fortaleza: "¿También vosotros queréis marcharos?" Simón Pedro se hace portavoz de los demás sin consultarles demasiado, y dice: "Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Santo de Dios". Pero Jesús no acepta con facilidad la buena voluntad de la declaración de fe de Pedro y habla de uno de ellos como un diablo.

Para entender mejor estas palabras y la tensión de la situación conviene ver las declaraciones directamente anteriores de Jesús. Pues antes de que muchos de sus pretendidos discípulos, probablemente los mismos que querían hacerle rey, se marchasen dice: "el espíritu es el que da la vida, la carne de nada sirve: las palabras que yo os he hablado son espíritu y vida. Sin embargo, hay algunos de vosotros que no creen"(Jn). "En efecto, Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quien era el que le iba a entregar". Luego la situación de Judas como un diablo y la falta de fe están directamente relacionadas.

La tentación de Judas
¿Cómo se produjo la tentación de Judas para que se pueda decir que es un diablo? Pues introduciéndose por alguna grieta de su voluntad y conduciéndole a la falta de fe y a la traición. Las cosas debieron producirse poco a poco, según la astucia de un ser inteligente y maligno sabedor de que si muestra a la primera su rostro asusta, cuando está dentro del alma produce la caída del tentado.

El proceso pudo ser el siguiente. Judas sigue al Maestro atraído por su fama. Al principio se entusiasma, pero su fe primera está llena de las ideas mundanas sobre el Mesías rey. No es impensable que se viese a sí mismo como uno de los principales dignatarios del nuevo rey del Israel, del Hijo de David. El rechazo por parte de Jesús de este tipo de mesianismo le sorprende y pronto se producen dudas en su corazón que se resiste a abandonar sus viejos y, aparentemente, ventajosos motivos.

Un segundo paso sería la vida que llevaban. Muchas veces no tenían dónde reclinar la cabeza. En otras ocasiones, les faltaba lo necesario para comer, y desde luego estaba ausente todo tipo de lujos. La vida era grata, pero dura. Por otra parte, Jesús no le parece hábil y político para granjearse las simpatías de los poderosos; es más, les dice sin ningún tapujo sus pecados y se convierten en enemigos suyos. Los mismos hombres importantes, que parecían discípulos suyos como Nicodemo, permanecen ocultos cuando comienza a desatarse la persecución.

Jesús se niega a ser rey
El hecho que debió desencadenar la falta de fe en Judas debió ser la negativa de Jesús a dejarse coronar rey, "desde entonces muchos discípulos se echaron atrás y ya no andaban con él". El desánimo y la dureza de corazón para creer y confiar en Jesús debieron desmoronar a Judas, que dejó que entrara la duda primero, y, después, la falta de fe en Jesús como Cristo.

La mediocridad o el pecado
Hay otra cuestión de no menor calibre. No es fácil convivir con la santidad cuando se vive en la mediocridad o en el pecado. El mediocre experimenta un rechazo grande ante el santo, le repugna y puede odiarle. Jesús le ama, pero ese mismo amor produce el efecto de un rechazo, por no saber, ni poder estar a la altura. Su mala vida no se convierte en contacto con el Santo, sino que se le rechaza con un espíritu crítico negativo.

Luego, vendrá la crítica amarga y el mal ambiente con los demás, caras largas, quejas mal contenidas, pesimismo y desánimo; caldo de cultivo para que, cuando llegue la tentación de vender al Amigo y Maestro, si quedaba alguna resistencia, se viniese toda abajo. Después, venderá a Cristo conviviendo con El y los demás el tiempo necesario para pensar y realizar con premeditación la entrega sin tumulto de Aquel que sólo habla de amor.

Además, Judas: "era ladrón y, como tenía la bolsa, se llevaba lo que echaban en ella"(Jn), por este dato sabemos que era el administrador de los escasos bienes que todos poseían en común. Parte de estos bienes eran utilizados para dar limosnas, Jesús quería que aprendiesen ese aspecto de la pobreza que es ayudar al necesitado. Así se explica la reacción de los apóstoles cuando Jesús -que leía en el corazón de Judas- le dice que haga cuanto antes lo que tiene que hacer y "ninguno de los que estaban a la mesa entendió con qué fin dijo esto, pues algunos pensaban que, como Judas tenía la bolsa, Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta, o da algo a los pobres".

¿Para qué quería Judas aquel dinero? Se han elaborado, sin fundamento, algunas hipótesis; aquí nos basta pensar en las tentaciones habituales de cualquier hombre. Pero como la escritura silencia este hecho nosotros nada diremos, salvo suponer, que no es poco. Desde luego eran robos de miseria.

Judas es comprado
Lo poco lleva a lo más. Quizá la esperanza de un reino material vició desde el principio la entrega de aquel hombre. La imaginación le traiciona con los honores que se brindan a los íntimos del gran rey, y, poco a poco, los deseos van creciendo en su alma. El contraste con la vida pobre que llevaban, así como las críticas a los poderosos y la no aceptación del reinado que ofrecía Cristo debió amargarle el corazón. Hasta que se le presenta la oportunidad de pasar a mayores. Esto ocurrió al enterarse de que los príncipes de los sacerdotes buscaban como prender a Jesús por traición, entonces "fue a los príncipes de los sacerdotes para entregárselo. Ellos al oírlo se alegraron; prometiendo darle dinero". Judas fue comprado por dinero. Se cumplía así la profecía de Zacarías. Esa cantidad -treinta monedas- profetizada, era el precio de un cordero pascual, según algunos autores, y según otros el de la indemnización por la muerte de un esclavo causada por un animal de labranza. El designio divino es transparente en esta acción. Pero por parte de Judas ¿cómo no pensar que era una cantidad simbólica que precede a los honores que le concederán si cumple la ingrata y difícil labor de entregar al Amigo, al Maestro y al Taumaturgo?

Es sintomática la reacción de Judas ante la unción de Jesús por parte de la agradecida hermana de Lázaro, el resucitado por el Señor, pues dice "¿Por qué no se ha vendido éste perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres.?"(Jn). No sólo no es magnánimo, sino que es miserable con una crítica que alcanza al mismo Jesús. Todos debieron quedarse consternados ante estas palabras, reflejo de una amargura muy honda, Jesús, con serenidad, pero con fortaleza, no puede callar y aclara la acción de María: "Dejadle que lo emplee para el día de mi sepultura; pues a los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis"(Jn). La crítica de Judas no surge de un deseo de justicia o de caridad hacia los pobres, sino de la rebeldía interior acumulada ante la evidencia de que seguir al Maestro requiere vivir la pobreza y la humildad, y de sus deseos mal reprimidos de riquezas, ambiciones y poder humanos.

Un traidor al entrar a la Semana de Pascua
A las puertas de la Pascua vemos a Jesús más querido que nunca por los suyos. Pero en ese ambiente amoroso se encuentra un traidor, que ya se ha puesto de acuerdo con los enemigos declarados del Señor para entregarle. Así se entra en la Semana de Pascua llamada Santa.

P. Enrique Cases
catholic.net

SEGUIR LEYENDO [+]

lunes, 21 de marzo de 2016

El burrito

En la biografía del padre Jaime Piulachs, S.J. "Un jesuita rebelde", su autor, mosén José Ricart, recoge retazos de la correspondencia del santo jesuita que no tienen desperdicio. Entre ellos, las siguientes líneas escritas en una postal con la fotografía de... un burro, enviada desde Cavallers en agosto de 1967. Según mosen Ricart, encierran el "secreto" del padre Piulachs, "su especie de testamento".

(..) es de un amigo mío (la foto de la izquierda) muy edificante y al que mucho me gustaría imitar en muchas de sus virtudes. Siempre calla (fuera de algún rebuznillo); nunca se queja, no tiene pretensiones de caballo; carga con todo como lo que es, como un burro. Cuando la gente quiere insultar a otro le dicen su nombre y él no se molesta: le da un comino; se ve que aprendió aquello de "oprobios, injurias, afrentas, etc." Es el más humilde de los animales. Y por humildad, mereció estar con Jesús: en su nacimiento, en su huída a Egipto, llevándolo encima en los momentos duros de la persecución; y después en los gloriosos de la entrada en Jerusalén; y en esos momentos de gloria y de palmas y de andar sobre vestiduras, no se envanecía, porque sabía que esto no era por él sino por el que llevaba encima: él no era sino el borriquito de Jesús. Pidamos al Señor que nos haga también esta gracia a nosotros.


Texto obtenido de la Revista Ave María, nº 656 Agosto-Septiembre de 2000
webcatolicodejavier.org

SEGUIR LEYENDO [+]

jueves, 17 de marzo de 2016

miércoles, 16 de marzo de 2016

Catequesis del Papa: Pascua, experiencia llena y definitiva del amor misericordioso de Dios


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En el Libro del profeta Jeremías, los capítulos 30 y 31 son llamados “libro de la consolación”, porque en ellos la misericordia de Dios se presenta con toda su capacidad de confrontar y abrir el corazón de los afligidos a la esperanza. Hoy queremos también nosotros escuchar este mensaje de consolación.

Jeremías se dirige a los israelitas que han sido deportados a tierras extranjeras y pre-anuncia el regreso a la patria. Este regreso es signo del amor infinito de Dios Padre que no abandona a sus hijos, sino que los cuida y los salva. El exilio había sido una experiencia catastrófica para Israel. La fe había vacilado porque en tierra extranjera, sin el templo, sin el culto, después de haber visto el país destruido, era difícil continuar creyendo en la bondad del Señor. Me viene a la mente la cercana Albania y como después de tantas persecuciones y destrucciones ha logrado levantarse en su dignidad y en la fe. Así había sufrido los israelitas en el exilio.

También nosotros podemos vivir a veces una especie de exilio, cuando la soledad, el sufrimiento, la muerte nos hacen pensar de haber sido abandonados por Dios. Cuántas veces hemos escuchado esta palabra: “Dios se ha olvidado de mi”. Muchas veces personas que sufren y se sienten abandonadas. Y cuántos de nuestros hermanos en cambio están viviendo en este tiempo una real y dramática situación de exilio, lejos de su patria, en sus ojos todavía las ruinas de sus casas, en el corazón el miedo y muchas veces, lamentablemente, ¡el dolor por la pérdida de personas queridas! En estos casos uno puede preguntarse: ¿Dónde está Dios? ¿Cómo es posible que tanto sufrimiento pueda golpear a hombres, mujeres y niños inocentes? Y cuando tratan de entrar en otra parte les cierran la puerta. Y están ahí, al límite porque tantas puertas y tantos corazones están cerrados. Los migrantes de hoy que sufren el aire, sin alimentos y no pueden entrar, no reciben la acogida. ¡A mí me gusta mucho escuchar, cuando veo a las naciones, los gobernantes que abren el corazón y abren las puertas!

El profeta Jeremías nos da una primera respuesta. El pueblo exiliado podrá regresar a ver su tierra y a experimentar la misericordia del Señor. Es el gran anuncio de consolación: Dios no está ausente, ni siquiera hoy en estas dramáticas situaciones, Dios está cerca, y hace obras grandes de salvación para quien confía en Él. No se debe ceder a la desesperación, sino continuar a estar seguros que el bien vence al mal y que el Señor secará toda lágrima y nos liberará de todo temor. Por eso Jeremías da su voz a las palabras del amor de Dios por su pueblo: «Yo te amé con un amor eterno, por eso te atraje con fidelidad. De nuevo te edificaré y serás reedificada, virgen de Israel; de nuevo te adornarás con tus tamboriles y saldrás danzando alegremente» (31,3-4).

El Señor es fiel, no abandona en la desolación. Dios ama con un amor sin fin, que ni siquiera el pecado puede frenar, y gracias a Él el corazón del hombre se llena de alegría y de consolación.

El sueño consolador del regreso a la patria continua en las palabras del profeta, que dirigiéndose a cuantos regresaran a Jerusalén dice: «Llegarán gritando de alegría a la altura de Sión, afluirán hacia los bienes del Señor, hacia el trigo, el vino nuevo y el aceite, hacia las crías de ovejas y de vacas. Sus almas serán como un jardín bien regado y no volverán a desfallecer» (31,12).

En la alegría y en la gratitud, los exiliados retornaran a Sión, subiendo al monte santo hacia la casa de Dios, y así podrán de nuevo elevar himnos y oraciones al Señor que los ha liberado. Este regreso a Jerusalén y a sus bienes es descrito con un verbo que literalmente quiere decir “afluir, correr”. El pueblo es considerado, en un movimiento paradójico, como un río caudaloso que corre hacia la altura de Sión, subiendo hacia la cima del monte. ¡Una imagen audaz para decir cuánto es grande la misericordia del Señor!

La tierra, que el pueblo había debido abandonar, se había convertido en presa de los enemigos y desolada. Ahora, en cambio, retoma vida y florece. Y los exiliados mismos serán como un jardín irrigado, como una tierra fértil. Israel, llevado a su patria por su Señor, asiste a la victoria de la vida sobre la muerte y de la bendición sobre la maldición.

Y así el pueblo es fortificado y – esta palabra es importante: ¡consolado! – es consolado por Dios. Los repatriados reciben vida de una fuente que gratuitamente los irriga.

A este punto, el profeta anuncia la plenitud de la alegría, y siempre en nombre de Dios proclama: «Yo cambiaré su duelo en alegría, los alegraré y los consolaré de su aflicción» (31,13).

El salmo nos dice que cuando regresaron a su patria la boca se les llenó de sonrisa; ¡es una alegría tan grande! Es el don que el Señor quiere hacer también a cada uno de nosotros, con su perdón que convierte y reconcilia.

El profeta Jeremías nos ha dado el anuncio, presentando el regreso de los exiliados como un gran símbolo de la consolación dado al corazón que se convierte. El Señor Jesús, por su parte, ha llevado a cumplimiento este mensaje del profeta. El verdadero y radical regreso del exilio y la confortante luz después de la oscuridad de la crisis de fe, se realiza en la Pascua, en la experiencia llena y definitiva del amor de Dios, amor misericordioso que dona alegría, paz y vida eterna.

Traducción del italiano, Renato Martinez
radiovaticana.va

SEGUIR LEYENDO [+]




Artículo de la semana:

Vengo por ti

Estoy cansado de trabajar y de ver a la misma gente, camino a mi trabajo todos los días, llego a la casa y mi esposa sirvió lo mismo de la c...

Traductor

Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *